Certificado de eficiencia energética: obligatorio para alquilar y cómo conseguirlo
Guía práctica sobre el certificado de eficiencia energética en el alquiler: cuándo es obligatorio, cómo obtenerlo, cuánto cuesta, qué nota mínima existe y qué pasa si no lo tienes.
El certificado de eficiencia energética lleva siendo obligatorio para alquilar desde 2013, pero todavía hay propietarios que desconocen exactamente qué deben hacer con él o que confunden lo que es obligatorio con lo que es recomendable.
Esta guía explica lo esencial: qué es, cuándo hay que tenerlo, cómo se consigue, cuánto cuesta y qué ocurre si no lo tienes al alquilar.
Qué es el certificado de eficiencia energética
El certificado (también llamado CEE o certificado energético) es un documento emitido por un técnico competente —arquitecto, ingeniero o técnico habilitado— que evalúa el consumo de energía del inmueble y le asigna una letra, de la A (más eficiente) a la G (menos eficiente).
La evaluación tiene en cuenta el aislamiento, el sistema de calefacción y agua caliente, la iluminación y las características constructivas del edificio.
Cuándo es obligatorio
Desde el Real Decreto 235/2013, el certificado de eficiencia energética es obligatorio para cualquier contrato de alquiler de vivienda o local en España. Sin excepción por antigüedad, tamaño o ubicación.
Dos momentos en los que necesitas tenerlo:
Al anunciar el piso. Desde que publicas el anuncio en Idealista, Fotocasa o cualquier portal, la calificación energética tiene que aparecer indicada. Si no lo pones, el portal puede rechazar el anuncio o el anuncio no cumplirá con la normativa.
Al firmar el contrato. Tienes que entregar al inquilino una copia del certificado (o al menos el documento de calificación) antes o en el momento de firmar. El inquilino puede exigirlo.
Además, el certificado tiene que estar registrado en el organismo autonómico correspondiente. Cada comunidad autónoma tiene su propio registro y su propio proceso.
Vigencia y renovación
El certificado tiene una validez de 10 años desde su emisión, siempre que no haya habido obras significativas en el inmueble que cambien sus características energéticas (cambio de caldera, reforma integral, instalación de paneles solares, etc.).
Si haces una obra que mejora la eficiencia del piso, tiene sentido renovarlo antes de los 10 años para reflejar la mejora. Si la calificación actual es G y hay que presentarla, hay incentivos para mejorarla.
Cuánto cuesta
El precio varía según la comunidad autónoma, el tamaño del piso y el técnico contratado. Rangos habituales:
- Piso de 50-70 m²: 60-100 €
- Piso de 70-100 m²: 80-130 €
- Piso de más de 100 m²: 100-200 €
A esto hay que sumar la tasa de registro autonómico, que oscila entre 10 y 50 € según la comunidad.
Puedes encontrar técnicos habilitados a través del Colegio de Arquitectos o del Colegio de Ingenieros de tu comunidad, o usando plataformas de comparación de técnicos energéticos.
La calificación y si tiene algún mínimo exigible
Actualmente en España no existe una nota mínima obligatoria para poder alquilar una vivienda residencial. Puedes alquilar un piso con calificación G legalmente.
Esto podría cambiar en los próximos años. La Directiva Europea de Eficiencia Energética en Edificios (EPBD) que entró en vigor en 2024 fija objetivos de mejora progresiva, y España tendrá que adaptar su normativa. Las proyecciones apuntan a que en 2030 podría requerirse una calificación mínima para nuevos contratos de alquiler, pero a la fecha de publicación de este artículo eso no es todavía exigible en España.
Lo que sí existe es un recargo fiscal en algunos municipios para viviendas con baja calificación energética, y algunas comunidades autónomas están aplicando criterios de eficiencia energética en sus ayudas a la rehabilitación.
Qué pasa si alquilas sin certificado
No tener el certificado, o no entregarlo al inquilino, es una infracción de la normativa de eficiencia energética.
Las sanciones las aplica la comunidad autónoma y van desde los 300 € (infracción leve) hasta los 6.000 € (infracción grave). En la práctica, las inspecciones activas son escasas, pero el riesgo existe y aumenta si hay denuncia de la parte contraria.
Además, un inquilino informado puede usar la ausencia de certificado como argumento en caso de conflicto. No es algo que defina la validez del contrato en sí, pero sí puede complicar situaciones ya de por sí tensas.
Pasos para obtener el certificado
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Buscar un técnico habilitado. Puede ser arquitecto, arquitecto técnico, ingeniero industrial, ingeniero de edificación o técnico con habilitación autonómica específica. Pide presupuesto a dos o tres.
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Visita del técnico al inmueble. El técnico necesita inspeccionar el piso: medir superficies, revisar instalaciones (caldera, aire acondicionado, agua caliente), comprobar materiales de fachada y carpintería si es posible. La visita suele durar entre 30 y 90 minutos.
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Emisión del certificado. El técnico redacta el documento con la calificación y las medidas de mejora sugeridas (no son obligatorias aplicarlas, pero el documento tiene que incluirlas).
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Registro autonómico. El técnico suele encargarse del registro, o puede hacerlo el propietario directamente en el organismo autonómico. Hay que abonar la tasa correspondiente.
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Entrega al inquilino. Guarda copia firmada de que el inquilino lo recibió.
El certificado como documento de gestión
Si tienes varios pisos, lleva un registro de las fechas de emisión de cada certificado para saber cuándo vencen. Un certificado de 2015 vence en 2025 y ya requiere renovación.
Con Kasero puedes registrar documentos por inmueble y guardar la fecha de caducidad de cada uno. Así tienes todo en un solo sitio y no te pilla desprevenido el vencimiento.
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