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fiscalidad23 de diciembre de 20269 min lectura

Certificado energético para alquilar: ¿es deducible en el IRPF?

Guía para saber si el certificado energético alquiler es deducible en el IRPF: cuándo desgrava, cómo declararlo, ejemplos y documentación.

El certificado energético es uno de esos gastos que muchos propietarios pagan con prisa antes de anunciar un piso. Parece pequeño comparado con una reforma o una hipoteca, pero cuando llega la renta aparece la pregunta: ¿el certificado energético para alquilar es deducible en el IRPF?

La respuesta habitual es que sí puede ser deducible si está vinculado al alquiler del inmueble. No es un gasto decorativo ni personal: es un coste necesario para poder anunciar y formalizar el arrendamiento correctamente.

Certificado energético alquiler deducible: respuesta rápida

El certificado energético de una vivienda alquilada puede deducirse como gasto relacionado con la obtención de ingresos del alquiler, siempre que lo pague el propietario y esté vinculado al inmueble arrendado o destinado de forma real al alquiler.

La deducción es más clara cuando:

  • El piso ya está alquilado o se va a alquilar.
  • El certificado se encarga para anunciar o renovar documentación del inmueble.
  • La factura está a nombre del propietario.
  • El gasto se registra en el inmueble correcto.

No suele ser un gasto enorme, pero forma parte de esos costes que, sumados, cambian la rentabilidad real del alquiler.

Por qué este gasto tiene relación con el alquiler

Para alquilar una vivienda en España, el certificado energético forma parte de la documentación necesaria en la comercialización del inmueble. Si lo encargas porque vas a poner el piso en alquiler, existe una relación directa con la obtención de ingresos.

Ese vínculo es el punto central. En la renta del alquiler, no se trata de deducir cualquier pago asociado a una vivienda, sino los gastos necesarios o relacionados con generar el rendimiento.

Por eso el certificado energético encaja dentro de la lógica de los gastos deducibles del alquiler para propietarios.

Ejemplo:

  • Certificado energético: 95 euros.
  • Piso anunciado en portales: la semana siguiente.
  • Contrato firmado: un mes después.
  • Renta mensual: 780 euros.

El gasto es pequeño, pero la relación con el alquiler es clara.

Cuándo es más fácil defender la deducción

Hay situaciones donde el certificado energético no debería generar demasiada duda.

Piso que ya está alquilado

Si renuevas o encargas el certificado para un piso que ya está generando ingresos, el vínculo es bastante evidente.

Piso que se pone en alquiler por primera vez

Si haces el certificado antes de anunciar el piso y después lo alquilas, también hay una conexión razonable.

Cambio de inquilino

Si el certificado caducó o no lo tenías localizado y necesitas uno nuevo para volver a alquilar, el gasto se entiende dentro de la gestión del arrendamiento.

Alquiler gestionado por agencia

Si la agencia te pide el certificado para publicar el anuncio o preparar el contrato, guarda esa comunicación. Ayuda a explicar el motivo del gasto.

Mini conclusión práctica

Cuanto más cerca esté el certificado del anuncio, contrato o gestión del alquiler, más claro será su tratamiento como gasto vinculado al inmueble arrendado.

Cuándo puede ser más discutible

También hay casos donde conviene ir con más cuidado.

Si encargas un certificado energético para una vivienda de uso personal y meses después decides alquilarla, puede haber conexión, pero habrá que mirar fechas y pruebas.

Si el certificado se hace para vender el piso, no para alquilarlo, no debería meterse alegremente como gasto del alquiler. El destino del inmueble importa.

Ejemplo discutible:

  • Certificado energético en enero.
  • Anuncio de venta en febrero.
  • No se vende.
  • En noviembre se alquila.

Aquí el gasto nació vinculado a una venta, no necesariamente al alquiler. Puede ser difícil defenderlo como gasto del arrendamiento si no hay más contexto.

Otro caso:

  • Certificado de vivienda habitual.
  • El propietario vive allí todo el año.
  • No hay anuncio ni contrato de alquiler.

No hay rendimiento del alquiler al que asociarlo.

Ejemplos numéricos

Ejemplo 1: certificado antes de alquilar

  • Certificado energético: 110 euros.
  • Fotografías del anuncio: 80 euros.
  • Renta mensual: 850 euros.
  • Contrato desde marzo a diciembre.

Ingresos:

  • 10 meses x 850 = 8.500 euros.

Gastos iniciales relacionados:

  • 110 + 80 = 190 euros.

Si ambos gastos están vinculados al alquiler y documentados, reducen el rendimiento del inmueble. No son grandes importes, pero ayudan a calcular la rentabilidad real.

Ejemplo 2: varios certificados en varios pisos

  • Piso A: certificado 95 euros.
  • Piso B: certificado 120 euros.
  • Piso C: certificado 100 euros.

No conviene meter 315 euros en un único inmueble. Cada gasto debe asignarse a su piso.

Si el Piso A genera 7.200 euros anuales y el Piso B 10.800 euros, mezclar gastos falsea los rendimientos individuales.

Ejemplo 3: certificado pagado por copropietarios

  • Vivienda al 50% de dos hermanos.
  • Certificado: 100 euros.
  • Ambos declaran el alquiler al 50%.

Cada uno debería imputar 50 euros de gasto si declara su parte de ingresos y gastos. Mantener la proporción evita descuadres.

Cómo declararlo en la renta

En la práctica, el certificado energético se registra como gasto asociado al inmueble alquilado. No suele requerir un tratamiento complejo si el importe es normal y la factura es clara.

Una ficha útil:

  • Fecha: 05/04/2026.
  • Concepto: certificado energético vivienda alquilada.
  • Importe: 105 euros.
  • Piso: Calle Luna 8.
  • Proveedor: técnico certificador.
  • Documento: factura + justificante de pago.

Cuando hagas el cálculo del rendimiento, ese gasto se suma al resto de costes deducibles: IBI, comunidad, seguros, reparaciones, intereses de hipoteca y otros gastos vinculados.

Si quieres ver cómo se integra todo en el cálculo global, puedes consultar la guía de cómo calcular el IRPF de tu alquiler en 2026.

Qué factura necesitas guardar

Guarda la factura completa del técnico o empresa que emite el certificado. Lo ideal es que incluya:

  • Datos del emisor.
  • Datos del propietario o cliente.
  • Dirección del inmueble.
  • Concepto claro.
  • Fecha.
  • Importe.
  • IVA si corresponde.

También conviene guardar el justificante de pago y el propio certificado. La factura demuestra el gasto; el certificado demuestra el servicio realizado.

Si el certificado lo tramita una agencia y te lo cobra dentro de una factura de gestión, pide desglose. No es lo mismo una comisión de alquiler, unas fotografías, un certificado o servicios adicionales. Todos pueden estar vinculados, pero el desglose ayuda.

Certificado energético y vivienda vacía

El caso de vivienda vacía merece una mención. Una vivienda puede estar vacía y aun así estar destinada al alquiler. Si encargas el certificado para anunciarla, el gasto puede tener sentido fiscal.

Lo importante es poder demostrar intención real:

  • Anuncio publicado.
  • Encargo a agencia.
  • Visitas realizadas.
  • Conversaciones con interesados.
  • Contrato firmado posteriormente.

Ejemplo:

  • Certificado: 100 euros en mayo.
  • Piso anunciado en junio.
  • Contrato firmado en septiembre.
  • Meses vacíos por búsqueda de inquilino.

La deducción es más defendible si puedes enseñar ese recorrido. Si el piso estuvo vacío sin anuncio ni actividad, el argumento se debilita.

Validez del certificado y renovación

El certificado energético tiene una validez determinada, pero en la práctica muchos propietarios solo se acuerdan de él cuando van a publicar el anuncio o cambiar de inquilino. Si lo renuevas porque el anterior ya no sirve o porque necesitas documentación actualizada para alquilar, el gasto puede volver a estar vinculado al arrendamiento.

Ejemplo:

  • Certificado antiguo caducado o no localizable.
  • Nuevo certificado: 120 euros.
  • Piso alquilado de forma continuada.
  • Cambio de inquilino en junio.

En este caso el gasto no nace de una mejora del piso, sino de mantener la documentación necesaria para seguir alquilando.

Distinto sería renovar el certificado después de una reforma energética importante. En ese caso pueden coexistir dos planos:

  • El coste del certificado.
  • El coste de las obras realizadas.

El certificado puede ser un gasto documental. Las obras, en cambio, pueden tener un tratamiento distinto según sean reparación, mejora o inversión. No conviene mezclarlo todo en una única categoría.

Si el certificado viene dentro de una factura de agencia

Algunas agencias inmobiliarias ofrecen un paquete para poner el piso en alquiler: fotografías, anuncio, certificado energético, selección de inquilino y redacción del contrato. Puede ser cómodo, pero fiscalmente interesa pedir desglose.

Ejemplo:

  • Pack agencia: 650 euros.
  • Incluye certificado energético, reportaje fotográfico y gestión de alquiler.
  • No hay desglose.

Si no hay desglose, sigue pudiendo existir relación con el alquiler, pero pierdes claridad. Mejor pedir una factura detallada:

  • Certificado energético: 110 euros.
  • Fotografías: 90 euros.
  • Gestión comercial: 450 euros.

Esto ayuda a clasificar cada gasto y a justificarlo si algún día tienes que explicar la declaración.

Si hay varios propietarios

Cuando la vivienda tiene varios titulares, el coste del certificado debe repartirse de forma coherente con la titularidad y los rendimientos declarados.

Ejemplo:

  • Certificado: 100 euros.
  • Pareja propietaria al 50%.
  • Alquiler declarado al 50%.

Cada uno imputaría 50 euros de gasto.

Si uno paga el certificado, puede compensarse internamente con el otro, pero la declaración debe reflejar el reparto real del inmueble. Esto es especialmente importante en herencias, donde a veces una persona gestiona todo y las demás olvidan declarar su parte de gastos.

Ejemplo de herencia:

  • Tres propietarios: 40%, 30% y 30%.
  • Certificado: 150 euros.

Reparto:

  • 60 euros.
  • 45 euros.
  • 45 euros.

Mantener esta coherencia evita que un propietario deduzca más gasto del que corresponde a su parte.

Errores frecuentes

No deducirlo por ser un gasto pequeño

Muchos propietarios lo olvidan porque son 80, 100 o 150 euros. Pero la rentabilidad real se construye sumando todos los costes.

Deducirlo en el piso equivocado

Con varios inmuebles, asigna cada certificado a su dirección.

No guardar factura

El certificado en PDF no sustituye necesariamente a la factura.

Confundir venta y alquiler

Si el certificado se pidió para vender, no lo metas automáticamente como gasto del alquiler sin revisar el contexto.

Deducir el 100% con varios propietarios

Si hay varios titulares, reparte según corresponda.

Cierre práctico

El certificado energético para alquilar suele ser deducible en el IRPF cuando lo paga el propietario y está conectado con el arrendamiento del inmueble. Es un gasto pequeño, pero legítimo si forma parte de la puesta en alquiler, renovación documental o gestión de una vivienda arrendada.

La clave está en no tratarlo como un recibo suelto. Guárdalo con la factura, vincúlalo al piso correcto y registra la fecha. Así, cuando prepares la renta, no dependerás de la memoria ni dejarás dinero olvidado por el camino.

Ese orden pequeño evita dudas grandes cuando revisas varios alquileres a la vez.

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